Caldo de jamón y verduras casero
Receta sencillísima y de aprovechamiento para hacer el mejor caldo de jamón y verduras casero, ¡riquísimo!
Caldo de jamón y cáscaras de verduras
La verdad es que en casa nos encanta siempre tener a mano caldito (¡casero, por supuesto!). Y es que es tan versátil. Te sirve para hacer una sopa y tener un delicioso primer plato, para preparar todo tipo de guisos, salsas, etc. O simplemente para tomárselo tan cual, calentito, en un taza.
Y uno de nuestros caldos preferidos es el de huesos de jamón y verduras (o pieles de verduras, si has entendido bien, se pueden aprovechar para hacer caldos, ve más abajo y te cuento todo).
Siempre suelo tener en el congelador huesos de jamón (o puntas de jamón, como prefieras llamarlo). A veces los compro directamente en la carnicería (salen bastante económicos) y otras veces tengo de un jamón que ya nos hayamos acabado, que después troceamos en hueso en partes y a congelar para hacer calditos.
Y, además, siempre tengo botes de caldo casero en la despensa ya hechos, para utilizar cuando nos apetezca. Y voy reponiendo cuando nos los acabamos. ¿Cómo hago para conservarlos? Pues lo emboto. Pero no os preocupéis, que os cuento todos los detalles más abajo.

¿Qué beneficios aporta el caldo de jamón a nuestra salud?
- Alivia la inflamación
- Combate el dolor en las articulaciones
- Mejora la salud intestinal
- Aporta beneficios cardiovasculares (regula la presión sanguínea y el metabolismo de la glucosa y el colesterol)
¿Cómo utilizar las cáscaras de verduras para hacer caldo?
¿Sabías que la piel (o cáscara) de las verduras tiene un montón de nutrientes y vitaminas totalmente aprovechables? Sí, has leído bien, esas cáscaras que generalmente tiramos a la basura también son comida.
Pero no se comen así tal cual solas, lógicamente. No lo he probado pero no creo que, por ejemplo, la piel de la cebolla esté muy buena… Pero ello no quita para que aún tenga nutrientes aprovechables. ¿Y la forma de conseguirlos? Pues haciendo un riquísimo caldo.
Yo, generalmente, hago el caldo con huesos, como las puntas de jamón, y los complemento con las pieles de verduras. No suelo hacer un caldo solo de verduras. Aunque eso ya va a gustos. Perfectamente podrías hacer un caldito utilizando simplemente cáscaras de verduras como nos cuentan en este blog.
En cualquier caso, el proceso es el mismo. Cada vez que peles verduras, mete las cáscaras y otros restos, como las puntas de las zanahorias o calabacines, en una bolsa de congelación y lo guardas en el congelador. Cuando veas que tienes llena la bolsa, toca hacer el caldo. Pon agua a hervir en una olla y echa las pieles de las verduras. La cantidad de agua depende de lo concentrado que quieras el caldo. Si dudas empieza echando agua que cubra las verduras nada más, y si te resulta demasiado fuerte le echas más agua para diluirlo.
Y ya está, así de sencillo. Simplemente un último consejo. Te recomiendo que utilices las cáscaras de verduras de temporada u orgánicas. De este modo, la concentración de pesticidas y otros químicos en ellas será bastante menor. En realidad esta es una recomendación en general para el uso y consumo de verduras y futas. Pero en este caso, es aún más delicado, ya que hay que tener en cuenta que la piel de las verduras es la parte más expuesta a estos tipos de productos.

¿Cómo hacer caldo de jamón y verduras casero?
Ingredientes:
- 5 L de agua
- 2-3 puntas de jamón
- Cáscaras de verduras al gusto (yo suelo utilizar las que me caben en una bolsa de congelación de 8L casi llena)
- Sal
Receta de caldo de jamón y verduras casero:
- Pon el agua a hervir, con un poco de sal (poca, ya que el jamón de por sí ya está salado), en una olla grande, a fuego fuerte.
- Cuando el agua empiece a estar caliente, sin necesidad de que haya roto a hervir, echa las cáscaras de las verduras y los huesos de jamón.
- Cuando el agua ya esté hirviendo, baja un poco el fuego, de modo que quede medio- alto.
- Deja cocer todo unas 3 horas a fuego medio, incluso algo más si quieres.
- Cuando haya pasado el tiempo, tapa la olla y deja que se enfríe el contenido.
- Una vez frío el caldo, trasládalo a otro recipiente utilizando un colador. De esta forma quedará sólo el líquido y retiraremos las cáscaras de verduras y los huesos de jamón. Las verduras puedes tirarlas, pero el jamón te recomiendo guardarlo, ya que la carne alrededor del hueso se habrá quedado muy blandita y, con la mano, podrás desmenuzarla para emplearla para hacer croquetas, una pasta o lo que se te ocurra. Intenta no desperdiciar nunca nada.
- Ahora pasa el caldo por un colador de malla tipo filtro para eliminar las impurezas y que quede un caldo más claro y limpio. Puedes también retirar la grasa del jamón que quedará solidificada arriba. Para ello puedes utilizar una cuchara.
- Guarda el caldo en botes y consérvalo de alguna de las formas que te explico más abajo. ¡Y listo, ahora a comerlo, verás que rico!

¿Cómo conservar el caldo casero?
Pues ahora que ya tienes listo tu riquísimo y nutritivo caldito, ya sólo queda conservarlo correctamente para poder aprovecharlo y que no se te eche a perder. A continuación de pongo 3 formas de hacerlo.
Conservar caldo casero en la nevera:
La opción más sencilla y evidente. Simplemente vierte el caldo en botes o tuppers (te recomiendo que sean de cristal, es mucho más saludable y además no altera el sabor de la comida), y guárdalos en la nevera.
De este modo te durará el caldo unos 4 días, más o menos, dependiendo de la temperatura de la nevera.
Si no has hecho mucha cantidad de caldo o tienes pensadas varias recetas los días siguientes que te permitan gastarlo pronto, es una muy buena opción. Lo tendrás completamente disponible y sin hacer ningún esfuerzo para la conservación. Pero si has hecho bastante cantidad o simplemente quieres tener guardo para más días te recomiendo alguna de las opciones siguientes.
Congelar caldo casero:
Vierte el caldo en botes o bolsas de congelación y guárdalos en el congelador. Ten en cuenta que el contenido se expandirá al congelarse, por ser el componente principal del caldo, agua. Por ello, no debes llenar los recipientes del todo, ya que se romperías. Esto es especialmente importante si eliges botes de cristal (nadie quiere cristales rotos por todo su congelador….).
Con este método de conservación el caldo te durará en perfecto estado y sin alterarse su sabor unos 6 meses.
Yo, personalmente, no suelo conservar así el caldo, prefiero embotarlo. Pero esto es una cuestión de preferencias personales y de vida en particular. Yo es que siempre suelo tener el congelador lleno, y tomamos muuuucho caldo, así que me ocuparía demasiado espacio del que no dispongo. Además, para usarlo me tengo que acordar de descongelarlo antes, mientras que embotando lo tengo a mano siempre que quiera. Además, para mi gusto cambia ligeramente el sabor, mientras que embotando se conserva intacto. Pero, insisto, estas son mis preferencias personales. Congelar caldo es un método excelente de conservación.
Embotar caldo casero:
Mi opción favorita. Me encanta la versatilidad que me da, permitiéndome tener caldo siempre a mano, sin ningún esfuerzo. Se pueden guardar en cualquier armario o estante, así que no me quitan espacio de nevera o congelador. Y el sabor, como recién hecho.
La única pega es que este método requiere un poco de esfuerzo extra respecto de las dos forma de conservación anteriores. Pero vale la pena.

Los pasos a seguir para embotar caldo casero (hacer conservas de caldo) son los siguientes:
- Vierte el caldo en botes. Es necesario dejar un espacio como de un dedo hasta el borde de la tapa, para garantizar el correcto sellado posterior.
- Se introduce en los botes llenos una cuchara o cuchillo, para eliminar las eventuales burbujas de aire que hubiera en el contenido del bote. Si al hacer este paso baja el nivel en el que se encontraba el caldo y queda sustancialmente más espacio entre el alimento el borde del bote, se echa un poco más.
- Se pone a calentar agua en la olla exprés (se llena como 1/3 de la capacidad), con fuego máximo sin la tapa. Cuando esté hirviendo, con ayuda de las pinzas de conservas, se introducen los botes. Se añade agua suficiente para que sobre los botes quede, como mínimo, un dedo de agua. Se coloca la tapa de la olla exprés y nos aseguramos de que quede bien cerrada. Desde que la olla empiece a pitar (o girar el pitorrito), se baja el fuego a nivel medio y se deja 30 minutos. En caso de no contar con pinzas para los botes, meterlos con cuidado, con la mano, en la olla con en el agua fría y poner la tapa directamente. Hacer todo el proceso igual. La única diferencia es que se tardará más tiempo en alcanzar la presión requerida.
- Pasado el tiempo, y una vez la olla haya eliminado la presión, ya sea de forma natural o forzada, echando agua fría sobre la tapa, se abre la olla y se sacan los botes. En caso de que se cuente con las pinzas adecuadas se pueden sacar, si se desea, aún con el agua caliente, si no se debe esperar a que se enfríe para no sufrir quemaduras.
- Se colocan los botes sobre un trapo y se dejan reposar, sin tocarlos, durante 24 horas. OJO: este es un paso muy importante, al sacarlos de la olla, muchos botes aún no habrán hecho el vacío; lo harán durante este periodo de tiempo.
- Tras 24 horas, se comprueba que el vacío se ha hecho correctamente. Para ello, se presionan las tapas hacia abajo y si al retirar la presión la tapa no vuelve hacia arriba, el proceso se ha hecho correctamente. En caso de que algún bote no haya sellado bien (no suele ocurrir, de unos 500 botes que habré hecho en mi vida me habrá ocurrido unas 5 veces), se mete en la nevera y se consume en las próximas semanas.
- Se etiquetan los botes. Según los haces tienen muy claro lo que es, pero tras un año, sin tienes más conservas es fácil confundir distintos alimentos. Además, puedes incluir la fecha en que lo hiciste, para tener una referencia de cuánto tiempo lleva hecho.
- Se almacenan los botes con nuestro caldo de jamón y cáscaras de verduras casero en la despensa o el lugar destinado a ello. Idealmente, debería ser un lugar fresco y seco, al que no le dé la luz directa del sol. En la práctica, el lugar ideal es allí donde guardarías las conservas que compras en el supermercado supermercado.
Según la fuente a la que se consulte yo he llegado a ver que las conservas caseras duran de 1 a 5 años, en una ocasión leí que incluso 10.
Según mi experiencia si se consumen en un periodo de 1 a 2 años siguen estando en perfecto estado, tal cual como el primer día. Así que mi recomendación es que si lo embotas, consumas este riquísimo caldo de jamón y verduras en el siguiente año o 2 años desde su preparación.
¿Cómo hacer conservas de caseras?
Las conservas caseras, en general, se basan en la idea de hervir botes de cristal con tapa metálica rellenos de los alimentos a conservar, para expulsar el aire de su interior y hacer vacío, impidiendo así el desarrollo de bacterias y microorganismos que estropearían la comida. Con este método, se pueden conservar los botes en despensa, sin necesidad de refrigeración, durante al menos 1 año, pudiendo llegar incluso a 5. Yo, personalmente, intento consumirlo, como mucho, en 1-2 años.
Pero, llegados a este punto, en necesario distinguir entre dos tipos de conservas según el pH de los alimentos a embotar:
- Alimentos ácidos: frutas, tomate, etc. En este caso, con conservar al baño maría, es decir, hervir los botes en una olla normal, durante 20-30 minutos es suficiente, ya que la acidez de los alimentos, unida a la esterilización del baño maría garantizará que no se desarrollen microorganismo. El caso del tomate es un poco particular, ya que está en límite y habrá que darle una protección extra.
- Alimentos básicos o alcalinos: verduras, carne, etc. En este tipo de alimentos, por su alcalinidad no es posible garantizar su conservación simplemente con la utilización del baño maría. En estos casos, será imprescindible hervir los botes en olla exprés. Este tipo de ollas, al funcionar a presión, consiguen elevar la temperatura del agua a unos 110-120ºC, respeto de los 100ºC de las ollas convencionales. Esa temperatura extra es lo que garantizará la correcta conservación e impedirá el desarrollo de bacterias y microorganismos en este tipo de comidas.
El caldo, generalmente, será es un alimento alcalino, por lo que para embotar el que habremos preparado con la receta anterior será necesario contar con una olla a presión para hervir los botes que contengan la misma.
¿Qué utensilios se necesitan para hacer conservas caseras?
- Olla a presión. Puede ser de cualquier tipo, de las de asa o de las tradicionales con puente y rosca (a mí, personalmente, me gustan más estas, pero es un tema de gustos sin más). El único requisito verdadero es que sea alta, ya que han de caber los botes, mas un dedo de agua que los cubra, mas el espacio vacío de seguridad que requieren este tipo de ollas.
- Botes de cristal. Los puedes comprar o reutilizar de conservas comerciales. Yo prefiero la segunda opción, la verdad, económicamente sale mucho más a cuenta y contribuyes a generar menos residuos.
- Tapas para los botes. Si compras los botes nuevos, utiliza la tapa con la que vengan, sin más. En caso de reutilizar botes, en la mayoría de casos, se podrá reutilizar también la tapa, pero hay algunos botes, generalmente de mermelada o potitos de bebés, que llevan tapas de un solo uso y que después ya no se pueden encajar bien (al intentar cerrar el bote se ve claro que no encaja del todo bien. En estos casos, se pueden comprar tapas sueltas en cualquier bazar o por internet. En caso de haber reutilizado los botes y las tapas varias veces, habrá que desechar la tapa y sustituirla por otra si empieza a presentar síntomas de envejecimiento o rastros de óxido.
- Embudo de conservas (opcional). Son un tipo de embudo muy particular que no tienen el pitorrito/tubito final de la parte de abajo, así que se pueden emplear con sólidos. Tener esto no es obligatorio, pero facilita mucho el llenado de botes. Y cuando se hacen más de 100 botes en el periodo de 2 meses es muy de agradecer esa ayudita.
- Pinzas para coger los botes (opcional). Son un tipo de pinzas especiales para coger botes de cristal. De nuevo, tampoco es obligatorio, pero facilita el proceso de colocación y retirada de los botes en la olla.

¿Te ha gustado la receta? ¿Sueles hacer caldo casero? ¿Sabías que se pueden usar las cáscaras de verduras para hacer caldo? ¿Conocías la técnica de embotado para conservas caldos? Cuéntamelo todo en la sección de comentarios.
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