Pañales de tela: ecológicos y reutilizables. La guía definitiva.
¿Qué son los pañales de tela?
Los pañales de tela son pañales reutilizables que tras su uso se almacenan y se lavan (en la lavadora o a mano, aunque más cómodo en la lavadora ☺ , para volver a utilizarlos tantas veces como sean necesarios durante la etapa de pañal de un bebé. Posteriormente, tras la retirada del pañal se pueden guardar para su uso con futuros hermanos, dárselos a familiares o amigos para que los usen con sus bebés o incluso revenderlos.
Aunque existen distintos tipos de pañales de tela (de lo cual hablo más adelante en este mismo post), de forma general se puede decir que están compuestos de dos partes: la parte exterior impermeable y la interior, que sirve para absorber el pis y la caca del bebé.
Son pañales muy respetuosos con la piel del bebé, pues están hechos de tela, de materiales más o menos naturales, pero sin químicos. Por el contrario, no se puede decir lo mismo de los pañales desechables, cuya absorbencia, generalmente, se basa en sustancias químicas que al entrar en contacto con líquidos (en este caso, el pis del bebé) se hidratan y aumentan de tamaño. En cambio, los pañales de tela consiguen su absorbencia mediante la utilización de varias capas de telas de distintos materiales, que se empapan cuando el bebé hace sus necesidades. Por ello, son más abultados, ocupan más, pero a cambio son más saludables.

¿En qué se diferencian los nuevos pañales de tela de los antiguos?
Los antiguos pañales de tela, los de toda la vida (esos que le vienen a todo el mundo a la mente cuando se quedan horrorizados al contarles que no usas pañales desechables con tu bebé) consistían básicamente en unos paños que se doblaban dando forma de pañal y se enganchaban con un imperdible. Tan sólo tenían parte absorbente sin impermeable, por lo que era muy fácil que la ropa acabase mojada.
Los pañales reutilizables actuales, como comentaba antes, generalmente constan de dos partes: la impermeable (que garantiza que la ropa del bebé no se moje) y la absorbente.
Además, los pañales que se hacen hoy se compran ya montados, con forma de pañal, teniendo un aspecto muy similar al de los pañales desechables (a excepción de los predoblados, que comentaremos más adelante). Y tienen tmabién una forma de cierre de los mismos muy sencilla, que dista mucho de los antiguos imperdibles. Generalmente se enganchan con snaps (corchetes) o incluso velcro, siendo este mecanismo de cierre idéntico a l de los pañales desechables.
Aunque la diferencia principal, en mi opinión, entre los pañales de tela de toda la vida y los que se usan hoy en día no reside en cómo son, sino en cómo se lavan: antiguamente se lavaban a mano y actualmente los lava la lavadora, tú no tienes que hacer nada, más que almacenarlos, poner la lavadora y tenderlos o meterlos en la secadora.
¿Cómo se usan los pañales de tela?
De forma resumida, los pañales de tela se usan exactamente igual que los desechables, con la única diferencia de que los primeros hay que lavarlos.
No obstante, sé que cuando aún no se han empezado a usar y se está buscando información al respecto pensar en su uso puede resultar abrumador. Por eso voy a intentar explicar el ciclo completo que sigue un pañal desde que lo pones limpio en el culito de tú bebé hasta que lo vuelves a almacenar limpito de nuevo, ya listo para ponérselo otra vez:
- Puesta del pañal al bebé. Parece muy obvio, y cuando ya los estás usando desde hace un tiempo es mecánico y no tiene mayor complicación, exactamente igual que con los de tela, pero cuando eres novato, ya te has decidido a usar pañales, te los has comprad, los has lavado y los vas a estrenar, te sueles hacer la siguiente pregunta: ¿estos pañales de tela cómo se ponen? Pues bien, en la figura siguiente trato de recoger el proceso de cómo se colocan los pañales de tela de snaps y de velcro:

Y una vez colocado, las primeras veces de usar pañales de tela suele surgir la siguiente pregunta: ¿estará bien colocado?
La respuesta rápida es: si no se escapa el pis, sí. Pero claro, esto no lo sabes hasta que no ocurre la fuga, y es justo lo que quieres evitar (aunque hay que asumir hasta que te acostumbres a ponerlos, ten por seguro que tendrás alguna fuga, pero ojo lo mismo ocurre con padres primerizos que usan pañales desechables y nunca han puesto uno).
Pero bueno, como punto de partida para saber si está bien colocado os doy los siguientes tips:
- No cabe más de un dedo en los lados del pañal, donde las piernecitas.
- No cabe más de un dedo en la parte superior del pañal, tanto por delante como por detrás.
- La parte delantera no queda ahuecada o abombada.
- Al bebé no le quedan marcas rojas en la piel por estar demasiado apretado. Aunque hay que tener en cuenta que los bebés tienen la piel muy delicada, especialmente los bebés recién nacidos y cualquier cosita les deja marca. Lo importante es que esas marcas sean del propio roce y no de presión, estos e sabe porque son más claritas, no son profundas y desaparecen bastante rápido tras quitar el pañal, igual que ocurre con los pañales desechables.
- Cambio de pañal. Cuando el bebé tenga caca o pis, o cuando lleve mucho tiempo con el mismo pañal, al igual que con los pañales desechables habrá que quitar el sucio y poner uno limpio.
- Almacenar los pañales sucios. Hay que guardar los pañales sucios hasta el lavado en contenedores destinados a tal fin, para que no se estropeen y para evitar el olor, allá donde se almacena. Este almacenaje deberá hacerse en cubos (pueden ser de cualquier tipo, cubos de la basura que compras en los chinos, por ejemplo) o bolsas impermeables específicas para pañales de tela (‘wet bags’), siempre en seco, sin haber enjuagado los pañales en agua ni teniendo cualquier líquido donde se almacenan, pues así se podrán dañar los pañales.
- Lavado de los pañales. Se puede hacer en la lavadora o a mano, aunque lo cierto es que lo de lavar los pañales a mano yo no lo contemplo, sería demasiado tiempo a invertir, y con la lavadora, lavando tal y como lo explico más abajo quedan perfectos, y el esfuerzo por parte de papá y mamá es mínimo.
- Secado de los pañales. Un poco más abajo explico cómo se pueden secar los pañales de tela. Aunque de forma resumida, se puede optar por secar en el tendedero o en secadora. Yo opto, en el 95% de las veces, por la secadora.
- Almacenaje de pañales limpios.
¿Cómo se lavan y secan los pañales de tela?
Este es el quid de la cuestión y es que es lo que más os preocupa cuando nos encontramos decidiendo si vamos a optar por los pañales de tela o no. La verdad es que es un tema bastante extenso y da para un post completo, el cual escribiré próximamente.
Aunque de forma general y resumida, los pasos para lavar los pañales de tela son los siguientes:
- Almacenaje correcto de los pañales sucios. Como he comentado más arriba, el almacenaje deberá hacerse siempre en seco, en cubos o ‘wet bags’, pues sino se podrán dañar los pañales.
- Lavado en la lavadora. Cuando la bolsa o cubo estén llenos, ya casi no nos queden pañales o hayan pasado un máximo de 4 días desde el último lavado (sé que hay sitios donde hablan de no esperar más de 2-3 días entre lavado y lavado, pero mi experiencia es que dejando 4, incluso 5, los pañales quedan perfectos igualmente y nunca se me ha estropeado ninguno), se meten todos los pañales en la lavadora y se hace un enjuague con agua fría. Tras el enjuague se pone el programa habitual que se usa en la lavadora a 40ºC, siempre, empleando un detergente especial para pañales o nueces de lavado, nunca un detergente ‘normal’ de los que puedes encontrar en el supermercado.
- Secado. Aquí hay dos opciones, secar en el tendedero, ya sea en interior o en exterior, o en secadora. De nuevo, sé que en muchos sitios dicen que es mejor no usar secadora, y no lo pongo en duda, seguramente con este tipo de secado se disminuye la vida útil de los pañales, pero lo cierto es que mis pañales de tela están siendo usados por mi segunda hija (van ya dos bebés), se secan prácticamente siempre en secadora y están en perfecto estado, como el primer día; de hecho, no me cabe duda de que cuando tenga un tercer hijo utilizará los mismos pañales que seguirán estupendos. No obstante, sí que cabe mencionar que secándolos al sol se blanquean y se ayuda así a eliminar las manchas que queden (es sólo un tema estético, aunque queden marcas, si se han lavado bien están limpios) y, además, el sol actúa de antibacteriano natural. Por ello, de vez en cuando, un día de sol y que tenga tiempo los tiendo al aire libre,
- Almacenaje correcto de pañales limpios. Una vez limpios y montados (o sin montar) hay que almacenarlos para ir cogiéndolos según se necesiten. A este punto no se le suele dar importancia, pero lo cierto es que el único pañal que se me ha estropeado fue, precisamente por almacenarlo incorrectamente estando limpio. Los pañales deben guardarse en un sitio ventilado, estar sin humedad y estar completamente secos en el momento del almacenaje. En mi caso, yo tengo dos sitios donde guardo los pañales: en un baño, que como de forma natural tiene humedad, los coloco en una caja sin tapa para que estén aireados; y en el cajón de una cómoda, que como al estar cerrado no tiene ventilación opto por colocar un absorbente de humedad (deshumidificador) de los que venden para armarios.
¿Cuántos pañales de tela se necesitan?
Esto dependerá de dos factores: la edad de tu bebé, ya que de ella depende la cantidad cambios de pañal que se hacen al día; y la frecuencia con la que quieras lavar los pañales, teniendo en cuanta como os comentaba antes de no se debe dejar pasar más de 4-5 días entre lavados.
En este sentido, yo, personalmente, recomiendo tener en torno a 30 pañales. De este modo, mientras son recién nacidos lavarás cada 2 días aproximadamente (unos 10-12 pañales al día, con unos pocos de margen para usar mientras se lavan y se secan); y según se vayan haciendo más mayores irás reduciendo la frecuencia de lavado hasta 4-5 días.
Mi hija pequeña actualmente tiene 1 año, tenemos un total de 32 pañales y lavamos, de media, cada 4 días, lo cual me parece muy razonable, pues no nos genera prácticamente trabajo extra.
Cuando era más bebé lavábamos cada 2 días, lo que, sinceramente, sí se nos hacía un poco más pesado, porque además de las lavadoras de pañales le tienes que añadir toda la ropa que gasta un recién nacido y es cierto se te va acumulando la colada. Pero la verdad es que eso son sólo unos pocos meses, enseguida puedes alargar más el tiempo entre lavados. Y si hubiese comprado más pañales para lavar menos veces tampoco me habría servido de mucho, pues no me cabrían en la lavadora y, aunque me cupiesen, siendo más mayor tendría muchísimos inutilizados, ya que no se puede estar más de 4-5 días sin lavar (mucha gente dice incluso 2-3 días como máximo.
En resumen, necesitas la cantidad de pañales que te permitan tener la frecuencia de lavado que consideres óptima. Personalmente, recomiendo en torno a 30.
¿Qué tipos de pañales de tela existen?
- De bolsillo: están compuestos de un cobertor impermeable con un bolsillo donde se introducen los insertos absorbentes.
- Todo en dos: están compuestos de un cobertor impermeable e insertos que pueden ser de distintos materiales (microfibra, cáñamo, bambú, etc.)
- Todo en uno: es similar a un pañal desechable en cuanto a que va todo junto, no hay que montarlo. Los insertos vienen ya cosidos e integrados con el cobertor y no se pueden separar.
- Híbridos: Suelen ser una mezcla de todo en uno y todo en dos. El pañal por sí solo ya lleva incluidos insertos que no se pueden quitar (todo en uno), pero además llevan unos corchetes a los que se puede enganchar otro inserto (todo en dos) para conseguir absorción extra.
- Ajustado o ajustable: Su confección es 100% en telas impermeable, todo el pañal es la parte absorbente. Se utilizan con un cobertor impermeable.
- Predoblados: son los más parecidos a los pañales de toda la vida. Son telas absorbentes de tela tipo gasa entramada o nido de pájaro, son muy absorbentes y económicas. Hay que doblarlos con forma e pañal al utilizarlo y se enganchan con unas pinzas especiales. Yo no los he probado así que la información que os he puesto es lo que he encontrado por internet.
- Pañales de agua: están diseñados para retener las cacas del bebé cuando se baña en la piscina o la playa.
¿Qué son los insertos?
Los insertos de los pañales de tela son las capas absorbentes que se colocan en la mayoría de tipos de ellos y que cumplen la función de absorción. En los pañales de bolsillo los insertos van dentro del bolsillo, en los todo en uno van cosidos dentro del pañal, en los todo en dos se colocan sobre la parte impermeable, quedando enganchados, normalmente por corchetes, etc.
En función de los tejidos del que estén hechos los insertos aportarán mayor o menor absorción. La combinación de distintitos tipos de ellos nos permitirá garantizar que a nuestro bebé no se le escape el pis.
Siempre debemos intentar buscar la combinación que menos capas nos requiera para contener el pis de nuestro bebé, de modo que el pañal no quede abultado en exceso.
Cabe señalar, además, que los propios insertos ya llevan varias capas de tejido unidas entre sí. Por ejemplo, un inserto de bambú habitual consta de 3 ó 4 capas de algodón de bambú, cosidas entre sí para formar el absorbente.
¿Cuáles son los tipos de absorbentes/insertos que se pueden utilizar?
La tipología de los insertos de los pañales de tela dependerá del material del que estén hechos. Cada fabricante crea sus propios tejidos y sus propias combinaciones de tela, por ello hablar de cada uno de los tipos de insertos existentes es imposible. No obstante, a continuación os describo las características más importantes de los tejidos empleados en la confección de absorbentes de pañales:
- Algodón: es un tejido natural, muy respetuoso con la piel del bebé, especialmente si es orgánico, pero no absorbe demasiado. Por ello, suele encontrarse en pañales de recién nacido, que requieren de menos absorción, o simplemente como capa externa.
- Microfibra: es un tejido sintético, que no debe entrar en contacto con la piel del bebé, debe quedar dentro del bolsillo o cosido en el interior. No absorbe mucho, pero absorbe muy rápido, por lo que aleja la humedad del culito del bebé. Tienen la ventaja de que son muy baratos.
- Bambú: absorbe muchísimo, pero no demasiado rápido. Son muy muy finos por lo que abultan muy poco. Son bastante más caros que la microfibra. Es un tejido natural, por lo que puede, perfectamente entrar en contacto con la piel del bebé.
- Cáñamo: absorbe muchísimo, incluso más que el bambú. Por el contrario, es un poco más grueso que el mismo, aunque tampoco abulta en exceso. Son los insertos más caros, generalmente. Es un tejido natural, por lo que puede, perfectamente entrar en contacto con la piel del bebé.
¿Cuál es la combinación idónea de absorbentes?
No hay una combinación idónea válida para todos los bebés, ya que dependerá de su tamaño y del volumen de sus pises.
No obstante, como pautas generales, os cuento las combinaciones que suelo hacer yo.
Cuando son muy chiquititos, con un solo absorbente es suficiente, puede servir de microfibra, ya que sus pises aún son muy escasos, así que los aguantará sin problemas o de bambú, que aunque no es necesaria tanta absorción, hará que el pañal abulte muy poco, lo que, cuando son muy pequeños es de agradecer.
Cuando un solo inserto ya se queda escaso, la combinación ideal, para mí, consta de un inserto de microfibra arriba (dentro del bolsillo, para que no entre en contacto con la piel) y otro de bambú o cáñamos debajo, que aportará mucha absorción sin hacer muy abultado el pañal.
¿Por qué usar pañales de tela?
Después de tanta información, quizás te encuentres abrumada/o y pienses que usar pañales de tela es complicadísimo y no tengas claro si lanzarte a usarlos o no. Pues bien, te diré que tomar esa decisión fue una de las mejores cosas que he hecho, ya que los pañales de tela:
- Son muchos más saludables y respetuosos con la piel del bebé que los desechables, pues no contienen sustancias químicas y tóxicos que estos últimos sí tienen. Los bebés que usan pañales de tela prácticamente en ningún caso tienen dermatitis del pañal. Además, que estudios recientes han asociado el uso de pañales desechables la infancia con el desarrollo futuro de enfermedades como cáncer de ovarios, esterilidad, problemas de tiroides, etc.
- Son respetuosos con el medio ambiente. Según un estudio realizado hace unos años, un bebé que use pañales hasta los 2,5 años generará algo más de una tonelada de residuos con el uso de pañales desechables, los cuales tardan en degradarse unos 500 años. Los pañales de tela generan cero residuos, pues incluso cuando el bebé deja el pañal se puede usar con otros bebés. En cuanto al tema del agua y electricidad que se gastan al lavarlos, decir que la fabricación de los pañales desechables también emplea agua y electricidad, y mucha. De hecho, con una rutina de lavado normal (40ºC, lavadoras que controlan el consumo de agua, ciclos de lavado de tiempo medio, etc.), en global, para un niño se consume mucha menos energía y agua con los pañales reutilizables que con los desechables.
- Ahorro económico. En mi caso, este fue el aspecto menos importante para decidirme por los pañales de tela (me importaba sobre todo la salud de mi bebé y contribuir un poquito a dejarle un planeta mejor), pero el ahorro puede ser bastante grande, sobre todo si se reutilizan luego con hermanos. Durante la época de uso de pañal de un bebé, los padres tendrán un gasto medio de 1.000-1.500€ en pañales desechables (incluso más si se comprar marcas de las más caras); mientras que, con pañales de tela, el gasto se reducirá a uno 600-800€ (contando con el agua y la energía de los lavados). Y si luego se vuelven a utilizar con hermanos, la inversión de compra (el gasto grande) sólo se gastará en luz y agua para lavarlos.

Y si quieres más información sobre los pañales de tela no dejes de leer este post de mi blog en el que te hablo específicamente sobre su lavado. Y te animo también a leer este otro blog, del que yo he sacado un montón de información y me ayudó muchísimo y mi transición a los pañales de tela. También en el blog de Nordic Baby tienes varios posts (antiguos, de cuando eran Monetes) sobre los pañales de tela.
¿Utilizas pañales de tela? ¿Te he ayudado a decidirte? ¿Tienes alguna duda? Pásate por la sección de comentarios y cuéntamelo todo.

